jueves, febrero 16, 2006

CAP.22 EL VIAJE DE LA TRISTEZA

Si puedes arrinconar todas tus victorias y arriesgarlas por un golpe de suerte, y perder.
Kippling


EL AMARRE

La teoría del olvido por represión dice que la información retenida se va perdiendo por la relación que tenga con estados emocionales o factores subjetivos de rechazo. Se trata de la explicación psicoanalítica del olvido: el Yo consciente hace inconsciente lo que considera inaceptables y solamente recuerda lo que le agrada es decir hay cosas que nuestro inconsciente prefiere arrinconar, porque nos causan sufrimiento o desazón. Más que de olvidar, se trata de ignorar lo aprendido.
La vida es una tregua; si queres guita tenes que dejar cosas para hacerte tiempo. Un ser ignorante es un ser feliz. Pero, fuiste capaz de cambiar tu poética melancolía para llevar una vida de superflua felicidad?, qué es lo que te atrajo? estoy seguro que llegaría a matar, suicidar, robar, en fin... por esa otra persona cualquier cosa, robar un banco a una anciana que sé yo.
Acabar de una vez con esta nostalgia, el recuerdo de este pasado sórdido pero permanece el regusto en la boca de su piel, acabar de una vez con la lástima por nosotros mismos. Se ha terminado eso de ser víctimas de la vida, hay que vencer a la vida, dejar de regodearte en el infortunio.
Te has parado a pensar alguna vez que esa pulsión loca que nos entra a veces por acabar la noche con una mujer en realidad no tiene que ver con las ganas de follar?. A lo mejor tiene que ver más con la necesidad ególatra de colarte en la vida de otra persona. De meterte en sus recuerdos, de protagonizar un capítulo supuestamente emocionante en su vida, de un modo furtivo, accidental y breve. Igual nuestras ganas se reducen a eso. A querer ser inolvidables.
La atrofia de la memoria, de mi memoria, me lobotomizo por fechas o en plazos fijos? náufrago de tu traición, entraré en un estado de amnesia reparadora como en el film que vimos juntos "Olvídate de mi" , fue esclarecedor, porfiabas conmigo que era imposible que te olvidase si algún día nos separabamos y vaya si lo hice, delante de vos rompí una a una todas las fotos comúnes, tus regalos salieron por la ventana cuando saliste a la calle a tomar algo de aire la tarde que rompimos, te acordás de tu primer regalo? el pocito que me compraste en Patagonía que te costo unos pesos, ese fue el primero que voló y se hizo añicos contra el suelo de la calzada y la bufanda con los colores de San Lorenzo (te enteraste alguna vez que yo era de Boca), esa la hice un ovillo y la arrojé con tus cosas.

Sin piel
(Tango)

¡Ya sé! Llegó la hora de archivar el corazón...
De hacer con la ilusión, que no me va a servir
un lindo paquetito con una cinta azul,
guardarlo en el baúl y no volverlo a abrir...
Es hora de matar los sueños,
es hora de inventar coraje
para iniciar un largo viaje
por un gris paisaje...
¡sin amor!
Letra y Música: Eladia Blázquez

Momentos, detalles, vida
miles de dias, 600 horas
Estoy viviendo.
Pongo en público conocimiento que me vuelvo a la Argentina.

Esta vuelta, entre otras cosas, significa recuperar la vida que tuve en 8 meses que duró la relación, en la que mis amistades eran de carne y hueso, en la que miraba a los ojos a la persona con la que hablaba, en la que podía ver las risas que generaban las pavadas que digo, en la que el tacto era parte de los sentimientos, donde las putas son todas bellas. Buenos Aires ciudad con reclamo, buena gente, pizzas excelentes, ummm la ricota, fugazzeta rellena!!!!!! este puto país me encanta. Las veredas de Buenos Aires ay! las veredas .... ya me lo había dicho Silvia aquella pintora de animales de San Isidro que conocí en España, te enamorarás de mi ciudad cuando vayas, y a pesar del abandono, de la suciedad, de las raíces de sus árboles desbordando el adoquinado maltrecho de sus aceras irregulares, de esos lomos de burro en los cruces de las calles, pequeños everests que sortean los remiseros, de la basura arrinconada en las atarjeas del alcantarillado, me gusta, si me gusta cuando llueve y la gente sortea los charcos del suelo y se va refugiando de portal en portal, me gustan sus locos colectivos y sus paradas fantasmales con sus letreros minúsculos claveteados en los gruesos árboles de las alamedas, donde pará el 93, vaya vos a saberlo, preguntá!. Paradas de colectivos que aprovechaba para besarte en los labios aupándome en el bordillo y trastabillarme a veces al cogarme de tu cuello, mécanicas del subte en las que subiendo a la superficie me acariciabas la entrepierna entre la muchedumbre jugando a ser sorprendidos por cualquier miliko retirado de fino bigote blanquecino, Patio Bullrich (crème de la crème del pijismo bonaerense ) donde me metí sin querer en la toilette de mujeres ante el deseo de desaguar mi vejiga llena y una madre bien me miró con cara de miedo," éste me afana".
Volví a aquel banco del Parque de los Andes, a recorrer los puestitos de feria los fines de semana entre hondos olores pero mis ojos no te buscan en vano, sólo queda el misterio del arrabal en este almanaque sin fechas frente al antiguo mercado de flores.

DOLOR EN EL CORAZÓN

1 de enero 2006, no puede empezar peor el año, el primer mail que descubro al abrir el Hotmail, "urgente Juan M..." lo abro y me notifican que mi amigo Juan, mi tocayo ha fallecido de un ataque epiléptico en su casa de Buenos Aires, he perdido uno de los pocos amigos que he tenido, de los auténticos, de los que tienen un corazón grande, ya no será igual la ciudad, siempre estabas alegrando la vida alrededor tuyo. Te recuerdo la última vez que te vi en la puerta de tu casa me dijiste "Volvé pronto aquí tenés unos amigos". Volveré pero ya no estarás.

El viaje de la tristeza
Sin piel
Voy a aprender a llorar sin sufrir,
sin detenerme a mirar una flor,
a encallecer lentamente
¡igual que la gente sin alma y sin voz!
Voy a entender que se puede morir,
y latir... al compás del reloj;
como una máquina fiel
igual que un robot...
¡sin piel!


cuanto más unificadamente diferente, dispersamente atento,
esté, sienta, viva, sea,
más poseeré la existencia total del Universo,
más completo seré por el espacio entero.
PESSOA

Cuando mi tristeza decidió abandonar la ciudad... recogí la maleta, que andaba perdida en la habitación, coloqué las cuatro remeras y shorts, el tiempo se encargará de llevarse lo que no me pertenece, ningun recuerdo en su interior, y sin llevar revista o libro alguno para entretenerme, me despedí de todo aquello que dejaba atrás en completo silencio. Descolgué mi gabardina gris del perchero, una bufanda a juego, y tras echar un último vistazo a lo que dejaba atrás, cerré la puerta de la casa. Me sentía desencajado de la vida.
Me marché de incógnito, sin despedirme de nadie, con paso rápido y la cabeza gacha subí al remise que me aguardaba fuera. No llevaba regalos a quién entregar en mi próximo destino, ni fotos de aquellos que dejaba atrás. La maleta era lo único que me ataba con aquella ciudad, aquella ciudad que ahora si amaba.
Dependiendo del estado de ánimo que encuentre tras salir del aeropuerto, volveré a presentarse en cualquier otra ciudad, en cualquier otra casa, ante cualquier persona que necesite de mi. Llamaré a algún timbre, alguien me abrirá, y tras verme la cara me abrazará.
Poco le importará a la tristeza, que el día esté soleado o esté nublado, mi llegada es imprevista.
Pero la tristeza viene igual que se va, sin avisar.Y fingir que no existe es la peor solución. Sencillamente... vender el alma al diablo.
Miles de dias, 600 horas.

yo estaba siempre (y estaré) en Buenos Aires.
Borges


He vuelto a ver glicinas colgadas de un verja pintada de blanco, calles del barrio con su adoquinado abombado, de aceras sembradas de hollín y grandes plátanos de imposible altura curvados hacia la luz, calles desconocidas de lento declive y largo alcance, sus casas albergan almas extrañas que deambulan su triste existencia en un país sin futuro, salir de esta miseria es la consigna de todos, sólo los chinos acuden como las ratas a tanta basura. Hermosura de gomeros maltratados, ficus inimaginables, de hibiscus como colibríes flotando su rojo en la vereda, hay un olor a tierra mojada, reconozco un tedio que beneficia el alma que me prepara para hacer el amor por la noche. Calles taciturnas de vidas desmanteladas, luz que quebranta las esfinges muertas de las fachadas repintadas, poesía del pesimismo, pero tengo la esperanza de mi patio por donde penetra la luna.
Existen palabras con dueño como existen paisajes que pertenecen a quien se sumergió en ellos. Expresiones a las que por una pronunciación singular las identifico con tu rostro, tu nombre, tu persona. Algunas de esas voces están ahora abandonadas a su suerte, rumbo a la muerte silenciosa que las condena a quedar fuera.